Trotar en los tiempos de Grecia o de cómo comprar por internet y no morir en el intento...


Más de alguno de nosotros ha escuchado acerca de los 300 espartanos, de la calidad del ejército espartano y de que cada ciudadano nacía queriendo ser guerrero, llegando a ser el pilar principal de la ciudad-estado y una de las más importantes de la antigua Grecia. En consecuencia, llamarse espartano tenía un gran mérito en la Antigüedad.


También saben la mayoría, la relación de la Grecia Antigua con el deporte, que iba mucho más allá de tener una linda figura o mantenerse en forma, sino más bien de crear personas integrales, equilibradas, en el aspecto físico, moral y espiritual. Los griegos no concebían la vida, sin la actividad física.


Tal vez, lo que les cuente hoy, sea algo mucho más trivial y básico (más de alguno lo pensará, obvio...)


Como consecuencia de las necesidades y requerimientos del Verano, decidimos con mi esposa comprar una Trotadora por internet. Nuestro trabajo muchas veces no nos permite salir a trotar y parecía mucho más fácil tenerla a la mano. Lo nuestro sí tiene que ver con mantenerse en forma (un poco más lejos de la visión y pensamiento de los griegos...ríanse, está bien.)


...Todo comenzó cuando escuché los gritos exasperados y llenos de rabia de mi esposa llamando al call-center de una re-conocida empresa del rubro deportes que ya imaginarán cuál es. Digo re-conocida con guión porque la verdad es que es re conocida. No digo reconocida, porque esto conlleva necesariamente que además hacen las cosas bien y otorgan una buena calidad de servicio. Pero éste, no es el caso.


Creo que esta era la vez número 8 de llamado a "servicio al cliente". No, al "equipo de satisfacción del cliente". Magno título. Es que las palabras son poderosas....


Volviendo a los gritos de mi esposa, le cortaron. Pensamiento mío inmediato: "Quienes atienden en este servicio no están capacitados para resolver situaciones de este tipo". ¿Qué situación? Un cliente con rabia que llama por octava vez y no obtiene ninguna solución. Entonces conversamos y decidimos que llamara yo, que en general, soy más tranquilo y paciente. Pobrecita la chica que le tocó bancarse el garrón y las pachotadas de mi esposa. Y bien como dice el dicho "a veces pagan justos por no justos" (o algo así...es que no creo en el pecado...)


Para hacerles el cuento corto: (y ya la cosa venía más desde el principio) "El sistema" (esa entidad a la que todos le echan la culpa cuando alguien no se hizo cargo del algún proceso) te permite comprar con "cuenta inscrita" o "cuenta invitado". Quisimos ser invitados porque ya también todos sabemos que las empresas utilizan tus datos para enviarte sus promociones y llenarte la casilla del mail con ofertas que no deseas. Los más malditos o pobretones venden la base de datos por unas lucas, para que sean otros los que te envíen sus ofertas. Entonces "cuenta invitado". Es que es linda la palabra "invitado" porque sientes que te van a atender bien...Luego nos enteraríamos que esa era la peor forma de hacerlo. Porque al generar la compra, "el fu***ing "sistema" no nos entregó el Número de pedido (o de compra). En segundo lugar (otra cosa sospechosa), es que no es un sistema de pago integrado, porque tienes que hacer una transferencia y enviarles registro de que realmente pagaste y no sos un chorro hdp que se quiere hacer el pillo con la compra de la trotadora. Pensamiento mío dos: Esta empresa está en pañales en lo que se refiere a compras por internet. Vaya, decía yo, si son una empresa i m p o r t a n t e , qué les cuesta tener un sistema integrado. Que si llamas a transbank y te lo implementan en un rato. Pues no.


Resumen a este punto: Habíamos comprado y pagado una trotadora, que no tenía número de compra y que decía que llegaba el 22 de enero. Ahí inició la pesadilla...